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Una pintura enfría una vivienda hasta en 10° cuando es expuesta al Sol

Publicado el 12 Octubre 2017


El Sol, en un futuro cercano, no solo podría calentar nuestros hogares y alimentarlos de energía eléctrica: también podría impulsar el enfriamiento de nuestras viviendas, sin necesidad de aparatos de aire acondicionado, en realidad, sin necesidad de aparatos de ningún tipo.

Una sola mano de pintura en nuestros techos puede bastar para que nuestras casas sean más frescas en la medida en que reciban más cantidad de luz solar: el material de alta tecnología enfría cuando se expone a la luz del Sol. Para ello, la firma israelita SolCold ha desarrollado una tecnología que se basa en el principio contraintuitivo del enfriamiento por láser, en que materiales especialmente diseñados que reciben un pulso de este pueden ser enfriados hasta 150 ° C.

Innovación. Las moléculas de estos materiales absorben fotones y rebotan otros más bien de una frecuencia distinta, más alta, que portan más energía. Dado que en este proceso el material pierde más energía de la que recibe del Sol, su temperatura decae. La técnica ha sido adaptada para funcionar sin necesidad de un rayo láser y tan solo con los fotones que se obtienen de la radiación solar, en el techo de una vivienda, de manera que el calor que esta reciba sea absorbido y re-emitido como luz, logrando así la continua disminución de temperatura en los ambientes bajo este techo.

Claro está, no es cuestión sencilla. La luz láser es diferente de la luz normal porque contiene solamente una longitud de onda (es de un color específico), determinada por la cantidad de energía liberada cuando los electrones excitados para producir el rayo caen a una órbita inferior. Mientras que la luz del Sol es de un espectro mucho más amplio que el de la luz láser. Por ello, el material tendría que hacer el mismo truco que con el láser, pero usando luces dispersas de varias frecuencias.

Invento. El compuesto se extiende en dos capas, una externa que filtra algunos de los rayos del Sol y una interna que hace la conversión de calor a luz, enfriándose por debajo de la temperatura ambiente. Probado en laboratorio, el material ha demostrado que funciona mejor en techos de metal que de concreto y en habitaciones con techos bajos. Una habitación en la planta superior se sentirá hasta 10 ° C más frío gracias a esta pintura en el techo. No obstante, no se trata de un material económico: alrededor de US$ 300 para cubrir 100 metros cuadrados.

Esta pintura incluso podría enfriar objetos en el espacio. Si bien en el vacío espacial la temperatura es bastante baja, la exposición al calor de estrellas por ejemplo calienta las superficies y la ausencia de viento complica que el calor sea despedido. A través del reflejo de la luz que produce esta pintura, el calor abandona la superficie.

Fuente: rpp.pe

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